martes, 6 de octubre de 2015

Prepararse para algo que no va a suceder




 No es extraño que gente que se prepara durante años… e incluso décadas, se dé cuenta de repente, que lo que ha estado entrenando no le funciona en casi ninguna circunstancia, no ya fuera del gimnasio o escuela, sino que también en cuanto se pone a trabajar de forma libre. Aunque esté ausente esa carga de adrenalina que nos pone las cosas más difíciles.

Hay tantas posibilidades como situaciones… Nunca conseguirás entrenarlas todas.

Lo único que se puedehacer, no es buscar una “solución universal”, ni repetir una y otra vez una coreografía, ni por supuesto repetir las mismas “técnicas” una y otra vez. Todo ello te lleva a estar encarcelado. Que sea una cárcel llena de puertas y barrotes o algo decorado con exquisitez da igual, no deja de ser una cárcel. Para solucionar situaciones muy diferentes y a la vez cambiante necesitamos ser libres, la adaptación solo será posible mejorando nuestros patrones demovimiento. Y con  esa idea en la cabeza partimos hace ya varios lustros; no solo para mejorar lo que teníamos, sino para entender todo lo que se había perdido desde aquel momento en que  las habilidades de combate mutaron a lo que hoy conocemos como “artes marciales”.

Decir que nos vendieron la moto… es decir poco.

La efectividad ha brillado desde entonces por su ausencia… y si al principio tuvo algún brillo real... Poco a poco se fue empobreciendo convirtiéndose  en una nube gris, decorada con cinturones de colores de poco o ningún valor.

Es verdad que no todo el mundo necesita que funcione. Lo hacen por mejorar el cuerpo y la mente. Pero lo cierto (como ya me informara en mi adolescencia un gran maestro y adalid de la no violencia) si no consigues que funcione lo estás haciendo mal y de nada le servirá ni a tu mente ni a tu espíritu.

Puede resultar una contradicción, pero no es así, una de las cosas que nos reconfortan  y que mejoran los engranajes de nuestra anatomía es hacer que el cuerpo esté equilibrado y que los movimientos que utilicemos no estresen los mecanismos con los que nacimos y que nos deben durar toda la vida.

Sería así una pescadilla que se muerde la cola:

El equilibrio y cinestesia adecuada aumentan la efectividad de cualquier cosa que hagamos.

Y un movimiento es efectivo porque parte de un equilibrio y movimiento adecuados.

Así en las artes de combate… realizar un movimiento de forma suave y efectiva, sería el test más que necesario para saber si nos va a reportar algún beneficio a nivel interno.

Entrenar los patrones de movimiento adecuados, nos permitirá mejorar al mismo tiempo en las dos vertientes. Dándonos además la versatilidad necesaria para que seamos nosotros los que nos adaptemos a la situación y no intentar hacerlo al revés como casi todos han ido haciendo hasta ahora.

J. R. Moreno.                 www.unionrmwingchun.com