miércoles, 20 de junio de 2012

EL CONTROL DEL EGO.


Me atrevería a decir que todos los que por suerte ya hemos vivido unos cuantos años tenemos a algún familiar o amig@, al que una persona que llegó de fuera le dejó sin personalidad, sin familiares y sin amigos, convirtiéndole en un zombie al que poder manejar a voluntad. Desgraciadamente, no son hechos aislados que ocurren muy de vez en cuando, sino algo cotidiano en las relaciones sociales.


El denominador común de estos personajes que se dejan abducir de sus círculos familiares y de sus amistades más cercanas. Es su absoluta ineptitud para controlar el ego.


Cuando hablo de estas situaciones con mis amigos más cercanos le llamamos “termostato” y en principio funciona de forma parecida. Pueden adularte y eso te gusta como a cualquiera. Pero cuando el ego empieza a tomar dimensiones inadecuadas, el motor que nos hace hincharnos, se para. Las siguientes adulaciones ya no tienen ningún efecto.


Uno de mis grandes amigos me contaba no hace mucho:

“ Sí. Sí. Todo iba perfecto. Pero empezó a decirme de forma casi hipnótica que yo era su héroe y me desinflé”.


He de decir, que ninguno de los que tenemos ese “termostato” lo hemos conseguido con entrenamiento, o porque alguien nos lo hayan enseñado. Es algo que vino con nosotros de serie.


Sin embargo, los que buscan alguien a quien poder aislar y manejar a voluntad sí que han sufrido un entrenamiento intensivo del tipo ensayo y error. Prueba de ello es que todos tienen un pasado oscuro que ocultar. Producto de sus propios planes malvados que fracasaron por falta de experiencia. Aún así, casi siempre, tarde o temprano, consiguen embaucar a algún pobre diabl@ de ego incontrolable al que terminan por arruinarle la vida.

¿Quiero decir con esto que el que nace sin “termostato” es carne de cañón, y que no hay nada que se pueda hacer?


Lamentablemente, si es un adulto, poco o nada se puede hacer. Sólo con un niño, incluso con un adolescente se puede tener cierto éxito. Enseñándole dónde mirar y qué significan realmente lo que ellos ven como algunas de las más bonitas adulaciones.


Hay dos tipos de personas que son más propensos a ser abducidos y que tarde o temprano lo son:


Los más fáciles, contrariamente a lo que muchos creen, son los del tipo agresiv@, que recurren al insulto y comentarios despectivos en cuanto no se salen con la suya. Y lo son por su ego exacerbado y porque a consecuencia comportamiento, su circulo de amigos suele ser pequeño o nulo y sus lazos familiares inexistentes.


Los otros suelen ser del tipo “buenaz@”, que si bien suelen tener buenas relaciones familiares y de amistad. Sin embargo tampoco pueden controlar su ego. En realidad son un calco de los primeros, pero con una visión social que les hace utilizar la falsa humildad para no ser descubiertos. Seguramente en el pasado alguien se empeñó en enseñarles la ventaja de ser humildes. Y ellos sólo se esforzaron en parecerlo.

La pregunta del millón es: ¿Qué dice o hace el abductor/a para conseguir lo que quiere?


Siempre, sin excepción es lo mismo: “El abductor/a se presenta como alguien vencido por el mundo y la sociedad, al que sólo tú comprendes, al que sólo tú respetas, al que sólo tú crees, eres tú el héroe que l@ protege del mundo”.


Si eres alguien con “termostato”, no te hincharás lo suficiente como para que el engaño dure mucho tiempo. Lo que te hará preguntarte por qué nadie l@ respeta, por qué nadie l@ cree etc...
Y en ese instante el “abductor/a” huirá despavorido.


Cabe aquí una anotación importante que uno de mis amigos hizo una vez: “Los dos obtienen lo que se merecen y eso no tiene discusión posible”.

Es importante esta escenificación, no por lo que se pueda hacer con egoístas y maquinadores. Sino por cómo podemos controlar nuestro ego las personas normales y corrientes.


Como ya he dicho: “O tienes termostato o no lo tienes” Pero si los que lo tenemos, queremos vivir emocionalmente con comodidad. Necesitamos regularlo.


Si lo mantenemos cerca del máximo: Nos sentiremos más confiados, pero seremos propensos a ser engañados durante más tiempo.


Si lo mantenemos en el mínimo: Estaremos más protegidos frente a la manipulación. Pero nuestra autoestima se resentirá.


Tal como hacemos con los electrodomésticos, debemos encontrar el grado de confort.


Este es el primer paso del autodominio. Con el grado de confort bien ajustado, nuestras reacciones serán más precisas y justas. Y podremos por ejemplo; reírnos de los insultos más feroces y observar al mismo tiempo, qué intención lleva el que los lanza e intuir sus debilidades para utilizarlas en su contra.



Lo que poca gente sabe:


Los guerreros famosos de la antigüedad no tenían esa actitud cándida y noble que nos muestran algunas películas. Sino una visión totalmente realista de las situaciones. Algunos incluso eran expertos en sacar de sus casillas a todos aquellos a los que posteriormente vencían sin esfuerzo. Estos guerreros no sólo tenían un buen termostato de serie. Sino que además lo habían ajustado con precisión milimétrica.

J. R. Moreno.

viernes, 1 de junio de 2012

CHI GUNG SIU NIM TAO (La forma interna)


http://www.unionrmwingchun.comSon pocos los que conocen la forma Siu Nim Tao en su aplicación interna. Quizá en parte por considerarse en un principio por algunas escuelas como algo muy avanzado o quizá porque la mayoría de los que se acercan al Wing Chun buscan sistemáticamente solo aquello que les sirve para el combate y la defensa personal. Perderse sin embargo lo que la aplicación interna del Wing Chun, puede hacer por nosotros suele ser un grave error. Máxime cuando dejamos de ser unos adolescentes y nuestros músculos, casi siempre mucho más fuertes, pierden elasticidad. El ir ganando fuerza en el paso de adolescente a adulto sin que por ello nuestros músculos y tendones pierdan sus otras facultades es un objetivo claro en Wing Chun desde el principio de su creación. ¿Pero que hacemos si ya somos adultos y nuestros músculos y ligamentos ya han perdido esa facultad? Podemos repararlos!!! No somos conscientes de ello, pero cuando un músculo o tendón se inflama, en ese proceso absorbe agua del cuerpo, cuando después de un tiempo se deshincha y vuelve a su forma original el agua se va, pero deja atrapada en el músculo pequeñas cantidades de cal y otros elementos que poco a poco acortan las funciones de este. Por medio de los denominados estiramientos activos, se puede recuperar movilidad. Yo mismo soy un vivo ejemplo de ello. Cuando aprendí esta variación de la forma llevaba varios años arrastrando una tendinitis que me impedía levantar con comodidad el brazo por encima de la cabeza y estriarlo completamente. Hoy día puedo decir que he recuperado la movilidad por completo!!! Y la forma interna no sólo tiene efectos sobre los músculos que nos mueven, sino también con los que nos hacen respirar. Voy a dejar para los espiritualistas ese otro tipo de supuestos beneficios que se le atribuyen en el plano espiritual. En el emocional, del sí que puedo hablar, y modestamente creo que bastante, he de decir que no es ni mucho menos lo que la mayoría de la gente piensa. Es cierto que al realizarla correctamente y con cierta lentitud, se puede obtener un efecto inmediato similar a eso que llamamos tranquilidad. Pero salvo excepciones en que puede continuar sintiéndose pasadas varias horas, lo normal, en este mundo tan rápido en que vivimos, es que ese efecto no vaya más allá de los veinte minutos. No pasa nada, no fue creada para eso. El control emocional necesita, técnica, táctica y estrategia y la forma interna sólo es la primera: “Poner un coche en marcha, no nos capacita para conducir, ni para planificar un viaje”

Eso no significa que el Wing Chun; al menos en nuestra escuela, no disponga de métodos para aprender a desenvolvernos con eficiencia en los otros dos aspectos, sólo que la forma interna está especializada en crear y recuperar la armonía necesaria en nuestro cuerpo. Las tácticas y estrategias de afrontamiento, por ejemplo, escapan a su cometido; sin embargo, como casi todo en Wing Chun, es la pescadilla que se muerde la cola: si no conseguimos primero armonizar nuestro cuerpo físicamente, estaremos siempre con demasiada tensión como para poder aplicar con eficacia alguna de ellas.

Otro aspecto que se desconoce de la forma interna, es que ella es la responsable de abrir el camino para que en un futuro podamos aplicar ese tipo de fuerza explosiva, denominada fat yin de la que tanto se habla en todos los estilos chinos. En realidad lo que conseguimos con la forma interna es aumentar el rango de actuación de los músculos. Por poner un ejemplo: digamos que nuestros músculos son tornillos, cuando los fortalecemos tienden a acortarse, con lo cual somos muy fuertes solo en un rango de movimiento o una distancia (si así lo preferimos) limitados, la forma interna hace que esos tornillos que representan los músculos sean mucho más largos, con lo que seremos igual de fuertes en todo el recorrido. Otro aspecto importante es la estructura, primordial en la Siu nim tao normal, y que aquí necesita de un grado de concentración mayor. La primera vez que me explicaron este concepto, me dijeron: “es algo parecido a colocar el cuerpo de tal forma que se sostenga por sí sólo, sin la participación de la fuerza muscular”. Evidentemente esto no es exactamente así, si pudiésemos relajar completamente todos los músculos caeríamos inmediatamente al suelo. Lo que se hace es tonificar los músculos e intentar que el gasto de energía sea el mínimo.

¿Dónde está el chi? Se preguntarán algunos. Creo que demasiadas veces he sido más que hiriente con muchas personas tendentes a creer en todo tipo de “magias sin sentido” así que esta vez voy a ser un poco más comedido. Chi es eficiencia, no magia. Y ha estado todo el tiempo, delante de las narices de todo aquel que haya practicado con dedicación.

      
    J. R. Moreno.                    
www.unionrmwingchun.com