jueves, 29 de diciembre de 2011

Lat Sao ¿Veneno o bendición?

“Lat sao”, bajo mi punto de vista es un ejercicio trampa. No puedo decir que nosotros no lo empleemos, pero nuestra visión es muy diferente a la que se utiliza en ciertas asociaciones de Wing Chun y sus distintas escisiones.
Para empezar,  nosotros no lo ejercitamos como si fuese un ciclo interminable. Para que eso sucediese, los alumnos, tendrían que estar dispuestos a hacer los recorridos clave a medias o con demasiada lentitud. Y eso es algo que nunca estoy dispuesto a permitir. Cuando un alumno hace eso le digo: “Le estás haciendo un flaco favor a tu compañero y te estás haciendo un flaco favor a ti mismo. Si tú dejas de hacer los movimientos correctamente para permitir a tu compañero reaccionar, al final los harás mal siempre y encima, tu compañero creerá que es capaz de contraatacar algo que es incapaz de defender”.



Ya hay demasiada gente por ahí a la que se le ha hecho creer “que sabe”, cuando en realidad no es así. Han aprendido una coreografía durante años y nada más.





¿Es por tanto un veneno el “lat sao”?





Pues depende de cómo se utilice:


Si se practica como un ejercicio interminable sí.


Pero si se aprovecha para desarrollar el concepto de liberar la fuerza, es una autentica bendición.

Tratar “lat sao” como una coreografía interminable, en mi opinión sólo puede nacer desde la falta de conocimientos o desde la idea de hacer del Wing Chun algo atractivo comercialmente hablando (las coreografías resultan visualmente muy atractivas y una vez aprendidas dan una falsa sensación de seguridad).


En Wing Chun, no aprendemos a defendernos de este movimiento y de este otro. Quien así piense está más que engañándose. En Wing Chun desarrollamos ciertos atributos visuales, como el conocimiento de los ángulos que nos resultan más ventajosos y otros táctiles, como el desarrollo de una fuerza de muelle que nos permite tanto absorber las fuerzas contrarias, como el contraatacar cuando liberamos esa fuerza.


Al final el camino del Wing Chun es el camino de lo fácil.

Lamentablemente, nuestra mente adora los culebrones y, ante un simple ataque de puño, quiere que actuemos como ese héroe de novela barata que primero huye a la montaña, allí aprende mil técnicas secretas y cuando finalmente está preparado, baja a la ciudad para vengarse y al mismo tiempo salvar a los oprimidos que finalmente le vitorean.

Quien así actúa, se despertará y comprobará que todo ha sido un sueño... Producido sin duda por ese puñetazo que impactó en su mandíbula, medio segundo después de que empezase a soñar con idioteces.

J. R. Moreno.


jueves, 17 de noviembre de 2011

¿HACE EL HÁBITO AL MONJE?

Vivimos en el mundo de la publicidad y el marketing donde lo real es un bien escaso.

Todo está supeditado a la estética; el refrán: “el hábito no hace al monje”, ha muerto, y con él, lo poco cuerdo que nos quedaba. Manipulan nuestra vista y a través de ella nuestras emociones. Y la inmensa variedad de opciones de que disponemos nos hace sentirnos siempre inconformes con lo que tenemos. La mayoría de las personas que ha seguido buenos consejos ya tiene la mejor opción. Sin embargo se sienten vacíos frente a la duda. Y es que a la mayoría de nosotros no nos enseñaron una prueba del nueve para asegurarnos de que el resultado era el correcto.


Así se crearon dos facciones, una anclada en el pasado y la tradición, y otros que piensan que todo tiene que evolucionar constantemente aunque no haya nada que motive el cambio. Da igual de lo que estemos hablando, deportes, arte, política, etc. Siempre hay estas dos facciones. Pero las dos son irreales, forjadas sobre una premisa falsa; la estética. Pocas veces se mira al pasado para mejorar el futuro, y pocas veces se busca un cambio necesario, sino estético y superfluo.


Es por todo esto que nosotros usamos las dos formas de escribir Wing Chun. La modificada o moderna en el pecho y la antigua o tradicional en la espalda. Del pasado buscamos sobre todo lo que se perdió y que ahora pueda resultarnos útil, y para el futuro buscamos cambios basados en la realidad del momento.


Muchas veces, vemos en los verdaderos estilos antiguos (no los salidos de la representación teatral) tienen carencias inexplicables, algunos no defienden contra ganchos, otros no saben como responder a agarres y derribos, otros a penas utilizan patadas...


¿Puede ser que hubiese estilos ineficaces en épocas en las que la seguridad ciudadana, era prácticamente nula?


Tratándose en este caso de la diferencia entre la vida y la muerte lo dudo.


Creo que debemos mirar mejor a las prohibiciones deportivas en los estilos de lucha. Empezando por el boxeo, y acabando por el moderno M. M. A.


No es que los estilos antiguos no tengan defensa contra ganchos, agarres, derribos, o lucha en el suelo. Es simplemente que a quien se atrevía a hacer eso se le contraatacaba de una forma especifica y fácil, que dejó de ser necesaria porque todo el mundo dejó de intentarlo. Ahora, muchos siglos después, los que están en desventaja son los que no utilizan este tipo de técnicas de derribo y lucha porque las respuestas para ello se perdieron, o al menos, eso parece.


De todas formas es curioso, sobre todo en M.M.A que a priori parece una lucha sin reglas. Que no se pueda por ejemplo poner una rodilla en la nuca de alguien que se tira al suelo intentando agarrar de un pie al adversario.


En el antiguo shuai jiao (lucha china) se permitía lanzar al adversario por encima de la cabeza, por lo que se enseñaba a los discípulos a retorcerse en el aire para evitarlo. Ahora ninguno de ellos sabría como hacerlo.


Por suerte están las formas para quien quiera interpretarlas, pero para algunos es mejor idear “técnicas ficticias” que hacer de antropólogo.


Y hablando de antropólogos, muchos de los que hacen esas modificaciones sin sentido, abogan que ahora los seres humanos somos más grandes y fuertes y que por eso lo antiguo no sirve. Pero siento desmontar esa teoría... según el estudio del afamado antropólogo Peter McAllister, somos prácticamente de mantequilla si nos comparamos físicamente con nuestros antepasados. Por ejemplo: antiguos cazadores superarían en carrera al mejor atleta ¡y descalzos! Y las mujeres tendrían un 10% más de masa muscular que el hombre de ahora, y unido eso a, que tenían un antebrazo más corto y fuerte, le haría posible vencer por fuerza bruta a cualquier luchador actual. Así quienes el pasado conseguían derrotar a un adversario más fuerte sin usar la fuerza pura, tenían muchísimo más mérito que cualquier maestro actual.


Las modificaciones han de hacerse con cabeza y sólo por necesidad, no por estética. Tampoco debemos anclarnos en el inmovilismo, esto nos imposibilitaría adaptarnos al tiempo en que vivimos y el que no se adapta no suele prevalecer.

J. R. Moreno.

miércoles, 26 de octubre de 2011

EL PODER DE LOS JEDI II

Responder a todos los que me habéis enviado correos preguntando esto y lo otro se me hace casi imposible. No obstante voy a intentar despejar algunas dudas, a los que me habéis escrito, en esta la segunda parte de : "El poder de los Jedi..."


Uno de vosotros me preguntaba el por qué me he fijado tanto en las malas personas y no en las buenas.

Bien, las personas son dignas de estudio por dos razones:


-Una que sean personas si no tocadas por la genialidad, al menos por una habilidad fuera de lo común.


-La otra razón sería que hiciesen las cosas tan mal, tanto para ellos mismos como para los demás, que en sí, fuesen un auténtico manual de lo que NO se debe hacer.


Encontrar personas extraordinarias es muy difícil. Hoy día no dispondría de más de cinco personas a mi alcance para estudiar; sin embargo, mi estudio de “vampiros emocionales”, “matones”, y otros tipos de gente indeseable cuenta con veinticinco archivos detallados, tanto en fechas, como en hechos (a veces de más de un año de duración), Y un centenar de notas sueltas, no tan detalladas, de otras tantas personas que si bien no estaban incluidas en mi grupo de estudio, si hicieron o dijeron algo digno de apuntar.


Por otro lado, los individuos extraordinarios y geniales suelen ser muy buenas personas, y no estaba dispuesto ni moral ni éticamente a pincharles aquí y allá para sacarles una información, que por otra parte me darían gustosos simplemente preguntando.


Esa misma moral, no me impedía tratar como a una cobaya de laboratorio, a unos individuos que trataban de engañar, manipular, humillar, etc, etc, tanto a mí, como a un montón de buenas personas de su alrededor.


Uno de vosotros también me hacía un comentario bastante extenso sobre las drogas que espero le sea respondido con lo que voy a contar a continuación:

Bien, el dato es que todos los sujetos de mi estudio sin excepción tomaban: o grandes cantidades de alcohol o algún tipo de droga.


¿Esto significa que estas personas son así por el consumo e estupefacientes?


Pues no, absolutamente no. Estos individuos se acercaron al mundo de las drogas siendo lo que son.


He de decir aquí ,que por motivos más que personales, mi posición frente a las drogas es más que beligerante y no hay nada que me hubiese gustado más, que poder echar la culpa a las drogas de que existan vampiros emocionales y maleantes. Pero no es así, porque los datos no dicen eso ni mucho menos.


Lo que sí que es cierto es que este tipo de personas necesita las drogas para poder subsistir como lo que son.


¿Por qué? Pues porque es la única forma que tienen de acallar su conciencia.


En occidente, se habla casi exclusivamente de mente y cuerpo. Por lo que para nosotros los occidentales resulta más difícil de entender.


Partamos entonces desde el modo oriental:


En el modo oriental, se habla principalmente de la mente, las emociones, y la conciencia.


-Las emociones: son el motor tanto del cuerpo como de la mente.


-La mente: es un almacén de datos, un simple reproductor de dvd, que sólo puede manejar la información que le introducimos.


-La conciencia: es eso mismo que nos decían de niños cuando nos hablaban de nuestro “Pepito grillo” e historias similares. Sólo que en occidente se nombra como algo externo a nosotros. En oriente la conciencia es nuestro autentico “yo”.


Nosotros, tendemos a confundir la mente con la conciencia. Y eso es la fuente de muchos de nuestros problemas. Pero lo cierto es que la mente es como mucho un ordenador. Y depende de los datos introducidos pensaremos de una forma u otra. Por lo tanto es fácilmente manipulable.


Sin embargo nuestra conciencia siempre estará ahí como un latido. Y si hacemos algo que consideramos que no está bien, nos martilleará sin parar hasta hacerlo insoportable.

Lamentablemente, los “vampiros emocionales” y demás maleantes, en vez de corregir su actitud, recurren a los narcóticos para dejar de escuchar ese latido punzante.


Aún así, ni el alcohol ni las drogas logra acallar la conciencia por mucho tiempo, como mucho consiguen atenuar la sensación de vacío que les produce el acto de manipular y dañar a los demás.


Respondiendo a otro de vuestros correos:

No. Mis comentarios no son precisamente “políticamente correctos”, pero el caso es que en este mundo hay buenos y malos. Y da igual lo que os digan para poder manipularos... Gente con una infancia infeliz puede ser muy buena persona y, al contrario, alguien proveniente de una familia bien estructurada, puede ser un auténtico demonio manipulador.


Y para el “buenista” que trataba de convencerme de que todo el mundo puede cambiar:


Bien, nada en esta vida es imposible, yo lo único que puedo decir es que ninguna persona manipuladora de las que he conocido ha cambiado jamás. Supongo que para ellos es más que válido el refrán: “La cabra siempre tira al monte”. También es verdad que; una pequeñísima minoría de individuos violentos y algunos matoncillos de los que he ido conociendo si que han sabido rectificar su modo de vida en un momento dado. Lo que demuestra que son enfermedades diferentes. No que los “Vampiros emocionales” puedan cambiar...


No sé si los Jedi de George Lucas están basados solamente en las leyendas de samuráis como dice mucha gente o en el mundo de las artes marciales orientales en general. Lo cierto es que hace muchos años, llegó a mi una revista de EEUU en la que se reproducía unas paginas de un libro muy antiguo escrito en chino.






En un trocito de la traducción podía leerse:


“Según este general, lo que hacía invencibles a los monjes Shaolin no era su destreza en artes marciales, sino que el tener la conciencia tan limpia les hacía inmunes al miedo”.

J.R. Moreno.

domingo, 16 de octubre de 2011

REFLEXIONES DE MI PRIMER DÍA DE CLASE RMWINCHUNG

      Mi primera clase de iniciación de este viernes tarde-noche:

Llegué al pabellón con cierta incertidumbre y curiosidad porque aunque no soy una persona agresiva ni que trate de resolver las vicisitudes de la vida de forma violenta, sí tenía cierto interés por las virtudes del método. Especialmente por lo del autocontrol y la parte de meditación.

La verdad es que me sorprendió gratamente porque en cuanto pasaron los primeros cinco minutos y por fin me “lancé” a participar, me di cuenta de una cosa sorprendente: “La base es algo sencillo ... son movimientos muy simples” pero lo importante es hacerlo correctamente, ... vamos que mi cabeza me decía: “pero si es muy sencillo”, ... pero mi cuerpo se resistía y empezó una lucha interna por superarme a mí misma. Con ayuda del profe, que estaba muy pendiente y constantemente atento a las dudas de todos y cada uno de nosotros/ as, empecé a ver “ciertos” progresos en mis movimientos que llevaron a animarme y a querer seguir aprendiendo. También fui consciente de que no se trata de actuaciones agresivas, siempre y cuando la otra persona no provoque este tipo de reacciones.

Y lo que más me gustó fue que en los orígenes, el método había sido creado por una mujer, es decir por alguien “aparentemente” más débil y sin embargo capaz de poder defenderse y de “sentirse capaz de poder hacerlo”, de cierta confianza en mí misma que en principio pudiera ser física pero que empecé a notar que también podría ser mental.

Por otro lado, al final de la clase hubo un momento “zen” (para mí), fue cuando nos mostraron la “forma” y que todos tratamos de imitar. El notar cómo uno es consciente de cada trocito de nuestro cuerpo, y conscientes de que según cómo nos movamos, podemos sacarle partido y sobre todo ... ser consciente de los pequeños “sonidos” que nos rodean, ... unos grillos, un tic-tac del reloj del Sr. que tenía dos puestos más allá ... fue un momento precioso que me hizo pararme y darme cuenta de lo importante que es cada uno de los momentos de nuestra vida, tanto, que no debo perderlos sino invertirlos...

                                                           María M. Hdez.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

RMWINGCHUN

Para más información: www.unionrmwingchun.com


WING CHUN, ATENCIÓN Y CONCENTRACIÓN.

No solemos ser conscientes de que la mayoría de la gente, incluido un servidor, tenemos tendencia a no disfrutar de las actividades cotidianas, o pequeñas cosas que nos ofrece la vida como: una comida, un atardecer, una conversación con cualquier conocido, un paseo por el parque, etc..., y quiero decir no disfrutar, cuando estamos haciendo algo y nuestra mente está en cualquier sitio, menos en lo que tiene que estar, que es, en ese momento y en ese lugar, y no revoloteando como un niño travieso que está de aquí para allá.






¿ Quién no ha llegado a casa con su vehículo alguna vez, sin recordar cómo a hecho el trayecto? A pesar de ser una actividad mecánica que hacemos diariamente, es un ejemplo clarísimo de cómo nuestra mente puede evadirnos de la realidad. ¿ Por qué no prestamos atención e intentamos concentrarnos en cómo conducimos, en la carretera, en los otros vehículos, en las señales viales, etc...? Parece algo fácil a simple vista, pero puede convertirse para cualquier persona en una misión imposible, quizá podamos focalizar nuestra mente en la conducción durante unos segundos, o puede que algún minuto, y lo dudo, porque en poco tiempo y en la mayoría de los casos tiende a disiparse, siendo esta la que nos domina, ya sea por pensamientos o emociones que distorsionan nuestra realidad y que acaban afectando a nuestros estados mentales. Esto es mucho más común de lo que creemos, y acaba ocurriendo en cualquier actividad que realizamos a lo largo del día, en nuestro trabajo, en actividades deportivas, viendo la tele, etc..., el “ruido mental” nunca o pocas veces cesa, hagamos lo que hagamos.






El Wing Chun nos brinda la posibilidad de trabajar estas cualidades tan importantes en nuestra vida diaria, de manera que practicando las formas como Siu Nim Tao, Cham Kiu, etc... u otros ejercicios especiales, en los que juega un papel determinante la percepción corporal, tanto propia, como agena y, que acaban convirtiéndose en una meditación en sí, (en estos casos en una meditación dinámica, en los que nuestra mente se aplica firmemente), podremos desarrollar nuestra atención y concentración, produciendo beneficios tales como: aquietar la mente, purificar la corriente de pensamientos y calmar las emociones, consiguiendo con esto un mayor equilibrio y control emocional y de pensamiento. El resultado, es una mente más firme, fuerte y estable, para poder percibir la realidad sin distorsiones.


Este es un factor determinante por ejemplo, en el desarrollo académico, la eficacia y precisión en el desempeño de cualquier trabajo u oficio, e incluso en la obtención de un mayor grado de felicidad y optimismo en nuestras relaciones sociales y personales.


Jesús Cerdá Angel.





domingo, 18 de septiembre de 2011

SACOS DE PARED / WALL BAGS

www.unionrmwingchun.com                                                                                       www.unionrmwingchun.com                                                                                                          
                                                                                                    


Hechos de forma totalmente artesanal, en tela de algodón de alta resistencia o lona super-resistente.







Individuales, dobles y triples de elaboración artesanal. Los sacos miden 28/28cm aproximadamente realizados en tela de algodón de alta resistencia o lona super-resistente, con una funda interior para relleno arroz, habas secas, etc… Los nuevos hechos con cuatro trabillas especiales que les dotan todavía de más durabilidad.

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Tela de algodon: 28,90

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domingo, 4 de septiembre de 2011

Los Jedi, la mano de viento y el poder de persuasión.

Los Jedi, la mano de viento y el poder de persuasión.


Hace mucho que se habla en el mundillo de las artes marciales de la mano de viento. Sí, eso que hemos podido ver hacer en “Star Wars” “La guerra de las galaxias”, a todo Jedi que se precie. Por supuesto en la película, se hace muy pero que muy exagerado, en realidad no se desplaza a nadie hacia atrás, pero sí se le desequilibra en su avance; incluso a veces se le hace caer. Desgraciadamente esto, solo es un truco que se aprovecha de una combinación de nuestro instinto y de cierta sugestión inculcada al principio a quien se presta al “experimento”.


También se habla en muchas historias antiguas de cómo ciertos maestros convencían a alguien que quería cometer una maldad de que no lo hiciese, en otros textos se explica que llamaban a estos maestros para que hiciesen de mediadores en conflictos en los que los ánimos estaban más que caldeados y que todo el mundo salía contento. Por desgracia, aunque en este caso no se trata de un truco de prestidigitación tiene también ciertos limites que lo hace fácil de fracasar.


¿Por qué no funcionan estos métodos en un combate real? Pues porque sencillamente estos, dependen de que el adversario no tenga el “plan” de dañarnos realmente. El poder de persuasión, al igual que la hipnosis no puede hacer que una persona haga algo que no quiere hacer. Dicho de otro modo; no puedes plantarte delante de un señor con una navaja y decirle moviendo la mano tal como haría un Jedi: “Vamos déjalo, si tu no quieres hacer daño a nadie”. Porque si no se ha puesto delante de ti con arma en mano victima de una ofuscación, sino que está en sus planes apuñalarte... No te servirá de nada. Y otro tanto te ocurriría con la mano de viento. De nada te servirá extender tu palma hacia delante cuando el adversario que se abalanza contra ti y se encuentra a metro y medio o dos metros de distancia. Porque si en sus planes está por ejemplo darte en la cabeza lo más fuerte posible sin importarle lo que le pueda pasar... la famosa mano no te servirá de nada por muy bien que hayas aprendido el truco.


Tener un plan fijo anula bastante nuestro instinto de protección, y eso es lo que hace que estos y otros trucos fracasen.


Aunque no vi el combate del que voy ha hablar, mi amigo Jorge me lo narró con tanto detalle que me pareció estar allí:


El atacante que hacía poco o nada en protegerse se abalanzaba una y otra vez contra el defensor que le respondía asestándole dos o tres puñetazos y patadas en cada intento. Al final después de mucho intentarlo el atacante le agarro la pierna y le mordió y, en ese momento el defensor en lugar de intentar soltarse comenzó a darle fuertemente en la nuca con el puño. Entonces los demás intervinieron para que el atacante no acabase todavía peor. El saldo del atacante: numerosos golpes recibidos, dos costillas rotas, un ojo cerrado, la nariz torcida de por vida, y un par de dientes rotos de una patada que recibió después de morder al defensor. El defensor... un par de nudillos pelados y un mordisco de a penas consecuencias. LO CURIOSO, LO VERDADERAMENTE CURIOSO: Seis meses después nos lo encontramos mi amigo Jorge y yo por casualidad. Y el colega estaba pletórico. Se creía el claro vencedor de la pelea. Cuando nos fuimos le dije a Jorge todo indignado: “¡Pero será tonto el culo! Me dan ganas de atizarle yo también”. Jorge me respondió todo serio: “¿Por qué? Él tenía un plan y lo ha ejecutado. Si hubiese sido yo, le habría dado sólo un guantazo y no le habría dejado morderme y, hoy estaría todavía retorciéndose de rabia. Tu habrías hecho lo mismo que hizo el otro, dejarle que se acercara para poder darle lo más fuerte posible, y también te habría mordido. El tonto el culo serías tú”.


En este punto debería retroceder al “control de las emociones” y los “vampiros emocionales” Porque este tipo de personas son las más inmunes al poder de persuasión. En una ocasión en artículos anteriores. Dije de ellos: “Como todas las serpientes son inmunes a su propio veneno”. La verdad que ese comentario no es para nada desacertado. ¿Pero por qué ocurre esto? No es que no puedan apiadarse de nadie porque sean incapaces de tener ese sentimiento. Es simplemente que como el “atacante mordedor” del que os hablaba antes, tienen un plan y, si no estás en él, simplemente no existes, como no existían las heridas ni las secuelas del “mordedor”.


Al principio de comenzar a estudiar vampiros emocionales, me encontré con dos de ellos que destacaron de alguna manera sobre los demás: Uno era un chico de unos 24-25 años, que según nos contó casi llorando una noche, había sido abandonado por su novia dejándole sin coche y limpiando la cuenta del banco. Algo no me gustó de él desde el principio y decidí mantenerme a distancia y observar, al tiempo que anotaba todo en una vieja libreta. Mi amigo sin embargo, dueño de un restaurante se apiadó de él y casi inmediatamente comenzó a darle pequeños trabajos que hacer en su local y en el de muchos de sus amigos y, aunque en un principio me lo negó, le prestó una importante cantidad de dinero que por supuesto nunca le devolvió. Pero cuando realmente me di cuenta del tipo de persona que era aquel chico, fue cuando nos enteramos de los graves problemas familiares, de una chica de la cocina y todos hicimos el esfuerzo de animarla por todos los medios, incluso organizamos una pequeña colecta, nada grande, para intentar ayudarla. Este individuo, no solo pasó de darle siquiera una sola palabra de animo, sino que cuando se habló de la colecta desapareció. Cuando llegué a casa aquella misma noche escribí en la libreta: “como todas las serpientes, son inmunes a su propio veneno”. Hoy día debería haber escrito: “Lo que no está en su plan simplemente no existe”.


El otro vampiro era una chica de treinta años, aficionada a la marihuana. Con unos cambios de humor más que pronunciados. Me contó que su estado de animo se debía a que cuando ella era una adolescente su padre abandono a su madre para irse con una chica de su edad. La verdad que nunca investigué si era cierto, ya que para lo que estaba investigando no era importante, lo que se utiliza como un arma para cumplir un plan, puede ser real o ficticio, es indiferente. El caso es que estaba muy apegada a una pareja de amigos de los que a veces me hablaba genial, y otras me insinuaba que querían aprovecharse de ella (supongo que eso también estaba en su plan). Y un día dio un paso más para intentar enternecerme y, comenzó a utilizar la depresión mayor crónica de su amiga. Contándome toda su historia, finalmente se descubrió a ella misma. Era una historia realmente triste, me habría emocionado muchísimo, si no la hubiese contado con total carencia de emociones. Mientras me lo contaba de me decía a mi mismo: “Tu amiga no te importa una M, solo me estás contando esto porque forma parte de tus planes, sean los que sean". Por supuesto cuando volví a casa, escribí todo aquello en mi libreta y luego en mayúsculas y subrayado LAS SERPIENTES SON INMUNES A SU PROPIO VENENO.


Continuara...


J. R. Moreno.


jueves, 11 de agosto de 2011

MISDIRECTION

Misdirection.


   Esta palabra, muy utilizada por los magos, es la que me hizo plantearme la forma que había tenido de entrenar hasta entonces. Ya había realizado muchos cambios en la dirección adecuada, pero sabía que faltaba algo. Cualquiera de mis amigos diría que a mi siempre me falta algo, porque siempre estoy investigando. Pero están los pequeños detalles... “Y los pequeños grandes detalles” Hace ya muchos años que un buen practicante de una de las muchas escisiones de la rama de Wing Tsun del Maestro Leung Ting, me puso en la pista, diciéndome literalmente que no podían realizarse los movimientos como en las formas, que en ellas se hacían las cosas diferentes para confundir. Y refrendó todo lo dicho, acompañándolo de unas precisas indicaciones y detalles, de por qué, en su escuela, se había cambiado la forma de ejecutar ciertos movimientos.


   Sé que estaba en el camino, pero... No tenía nada claro que se pudiese entrenar de una forma, y pelear de otra. Lo cierto es que ya desde mi época del FULL CONTACT cuando yo era poco más que un adolescente, la frase más repetida era: “Peleas como entrenas”.


   Todo cambió cuando un amigo aficionado a la magia me habló del concepto de MISDIRECTION. La palabra en español que más se le parece en el contenido es malversar. Cuando alguien malversa el dinero, hace creer que está en un sitio, cuando en realidad se encuentra en otro muy diferente. ¿Y el mago? El mago simplemente está haciendo algo y, los espectadores creen verle hacer otra cosa muy diferente. ¿Están las formas de Wing Chun sirviendo para el mismo propósito? Pues sí. La respuesta es sí. Podemos estar viendo al maestro más famoso del mundo, realizando la forma de la manera más correcta y no estar viendo absolutamente nada. Lo que creemos que hace y la realidad, es algo muy distinto.


   Con la 2ª forma (Cham kiu) y con el muñeco de madera, aunque no fue fácil en un principio, conseguí saber donde mirar. Pero Siu Nim Tao... Eso es otro cantar. Es como estar mirando una y otra vez uno de los trucos del Gran maestro del ilusionismo RENÉ LAVAND y escuchándole decir: “No se puede hacer más lento...”  Él, lo llama: “Lentidigitación”; y bien podría aplicarse a Siu Nim Tao. Estuve dándome de bruces contra la pared casi dos años para empezar a entender lo que Siu Nim Tao enseñaba libremente y que era lo que ocultaba. Las formas de Wing Chun no son ajenas a los magos. De hecho hay cierta teoría por ahí, de que el Wing Chun no se enseñaba al principio con formas, sino con una serie de puntos, o lecciones individuales y, que los que crearon las formas, finalmente fueron los miembros del JUNCO ROJO (un barco que viajaba por el río, de pueblo en pueblo, ofreciendo a sus habitantes su espectáculo de variedades).


   Aprendí a entender Siu Nim Tao, Aprendiendo a olvidarme de todo lo que se me estaba mostrando visualmente. Así comprendí que La famosa primera forma de Wing Chun contiene tres niveles en uno y si se quisiera se podrían desmontar y entrenarlos a parte uno de otro. Pero... ¿Qué perdida de tiempo no? ¡Si puedes entrenarlos todos a la vez!
   Así estarás preparado para entender lo más avanzado cuando llega, porque en realidad lo has estado entrenando todo el tiempo. Además la gran ventaja de las formas vistas de este modo, es que puedes entrenar en cualquier sitio, bajo la mirada de cualquiera y nadie sabrá que estás haciendo y, por extraño que parezca estarás entrenando como pelearías.


   Todas las formas de Wing Chun son MISDIRECTION y Siu Nim Tao además “lentidigitación” ¿Cuándo pillarás el truco? Cuando estés seguro de que no puedes hacerla más lenta
:-) 

lunes, 25 de julio de 2011

GENTE SIN COMPLEJOS

GENTE SIN COMPLEJOS

En ocasiones, la estrategia de ciertas personas me asombra. Tanto, que a veces necesito madurar lo aprendido, no porque sea complicado, sino por lo inesperado que resulta para mí: que estas personas puedan mantener tan firmes decisiones.


No fue hace tanto, cuando una gran amiga respondía a uno de mis, para ella sarcásticos comentarios, con un: “Lo que no quiero a mi lado es gente con complejos. Prefiero tratar con alguien que se sobrevalora que con un acomplejado. Estos siempre te acaban traicionando”. Me sorprendió muchísimo que ella, una persona aparentemente bañada en suavidad y sutileza, tuviese un pensamiento tan radical. Más aún cuando continuó: “Ninguno de mis amigos es un acomplejado, es lo primero que miro antes de entablar amistad con nadie”. En ese momento me quede como “empanado”, sé que ella seguía hablando pero yo había desconectado totalmente: “¿Así que yo no era un acomplejado?” Pensé. Jamás me había planteado tal cosa. Pero... en principio debe ser verdad. Soy plenamente consciente de que tengo muchos defectos, pero complejos... De repente volví en mi. Ella había dejado de parlotear y me miraba fijamente con una sonrisa de oreja a oreja: “¿Qué?” “¿Ya has comprobado que no tienes ningún complejo?”. Claro, soy un tío y... lo más que acerté a responder fue: “Te estaba escuchando, te estaba escuchando”. Y cuando inmediatamente vi que no colaba, salté con una frase hecha de “Homer simpson” con la que solemos bromear: “Aumentar mi capacidad de matar, eh...”.


Después le respondí seriamente: “Sí, la verdad que sí. Y yo nunca había pensado en eso, por dios”.


Estaba viendo en ella muchas facetas desconocidas para mi. En aquel mismo instante le había dado un subidón de orgullo. No dijo nada pero era como si estuviese pensando: “En esto te he ganado listillo”. Y es más que cierto que me había ganado. Aunque en aquel momento no estaba muy de acuerdo con su planteamiento. Porque siempre he pensado que hay que ayudar a los más débiles (Aunque claro, no hay que confundir la debilidad con la perversión).


No era la primera vez que me sorprendía con una frase que aparentemente se apartaba de lo que es su comportamiento normal; comedido, acompañado con una voz aterciopelada capaz de calmar al más irritado. Hace aproximadamente dos años, cuando intentaba animarme a tomar medidas, para mí, demasiado drásticas, con cierta persona que al final resultó ser bastante peligrosa, por cierto. Me soltó: “Si los buenos nos callamos, los malos siempre ganan”. Y esto que me comentaba ahora, iba en esa línea, muy lejos de todo sentimentalismo y pragmático por encima de todo. “Si el perro tiene la rabia...”


Al final, cuando logré encajar todas las piezas, pude comprender que los complejos producen la envidia malsana, y esta, las más crueles traiciones. También, que los complejos no tienen que ver nada con la realidad, hay muchísima gente con defectos físicos importantes que no se sienten para nada acomplejados y otros, casi perfectos que sienten envidia y rabia de todos y de todo lo que los demás poseen, incluso aunque esto sea mucho menos de lo que ellos tienen.

He de reconocer que el planteamiento de mi amiga, en principio, funciona bastante bien: su circulo de amistades, muy amplio por cierto, es muy diferente a lo que estamos acostumbrados a ver, es muy raro que alguien de ellos despotrique contra otro por ejemplo. Y aunque entre ellos hay un par de personas que tienen una importante deficiencia física, sí que puedo asegurar que no hay, al menos aparentemente, ya que nunca se sabe, ningún acomplejado.

Eficaz si que parece. Pero creo muy necesario diferenciar claramente entre alguien desmoralizado, asustado, triste o simplemente, alguien que sabe que tiene un defecto grande o pequeño que quiere cambiar y, un acomplejado. Ya que desde luego no son para nada lo mismo. “No es lo mismo la persona que tiene poca vista y quiere operarse para ver con claridad, que el cegato que desearía que todos los demás nos quedásemos ciegos para sentirse mejor”.

J. R. Moreno.

lunes, 27 de junio de 2011

La ira del pescador, el poder de los críticos y la inteligencia del Chi sao.

La ira del pescador, el poder de los críticos y la inteligencia del Chi sao.

Hace ya algún tiempo que mi amigo Manuel vino a mi; como hacen casi todos mis amigos cuando les pasa algo que no acaban de entender. Estaba buscando más bien una explicación que una ayuda. Estaba enfadado, más que eso, estaba indignadísimo. Llevaba casi un año con una chica que había estado tendiéndole una trampa tras otra para sacarle el mayor partido posible y, Manuel, más por instinto que por entender muy bien la trampa en que se estaba metiendo, decidió dejarlo. En ese momento, aquella chica utilizó todo lo que sabía de él para intentar destruirlo tanto emocional como moralmente: “Encima...” Me decía con amargura. “Encima de todo lo que ha tratado de hacerme, el cabrón y el hijo de P... soy yo y, por supuesto: incomprensivo, impaciente, egoísta etc, etc”. Lo peor de Manuel es que tratada de ver si las criticas que le hacía su despechada ex tenían algún fundamento. Y trate de hacerle ver por todos los medios posibles su gran error.

En un momento dado le dije: “No sabes ponerte de verdad en su lugar, ese es el problema. Ha tratado de hacerte caer en una trampa y no has caído”. “A ver. Imagina que eres un pescador. Pones carnaza en el anzuelo y lo lanzas al agua. Imagina que llega un pez hambriento y, que por alguna razón, este se come con cuidado el cebo, sin morder en ningún momento el azuelo. Cuando lo sacas... ¿Qué dices? ¿Eh?”.

“¿Dices... hay que ver que guapo e inteligente es este pez y te ríes? ¿O por el contrario te cabréas y te cagas en la P... madre de ese pez cabrón, única y exclusivamente porque no ha picado?”

En ese momento Manuel soltó una carjada.

El poder de los críticos feroces depende en todo momento de que comprendamos cuales son sus verdaderas motivaciones o no.

De todas formas, cuando volvía a casa comprendí que no había prestado a Manuel toda la ayuda que podía prestarle; porque no es lo mismo hacer las cosas por instinto que saber exactamente lo que se esta haciendo. No es lo mismo ser un pez que come el cebo sin tocar el anzuelo sin saber muy bien por qué, que un bicho inteligente que sabe lo que no tiene que comer y lo que sí. No es que haya mucha diferencia entre los resultados de lo que es puramente instintivo y lo consciente y racional. Pero lo instintivo, tiende a no dejar “imágenes” que podamos recordar. Y los motivos de las decisiones instintivas, tomadas rápidamente en el último momento, quedan difuminados y borrosos. Lo que seguramente, después, provoca dudas sobre las actuaciones y, finalmente sentimiento de culpa, al no poder armar con éxito, un plan que sirva para la próxima vez, que se presente una situación parecida. La única forma de ayudar a Manuel, era ayudarle a descubrir que su decisión final, fue debida a que ya tenía un montón de información adicional, recopilada durante todo el tiempo que había estado, con esta persona en particular, y no, de un pálpito que siguió para escapar del peligro. Así que volví a llamar a Manuel y, esta vez armado de lápiz y papel, le hice que me repitiera las frases que pudiera recordar a “bote pronto”, de la chica que ahora se había convertido en su peor pesadilla. Las tres primeras como esperaba fueron algo así como piropos y adulaciones, pero después todo funcionó. Empezó a recordar sin parar frases que la delataban a ella y a sus intenciones. Al principio Manuel se quedo petrificado. Hasta que por fin se atrevió a decir: “ No sé como sabiendo todo esto pude aguantar tanto...” Entonces lo miré sonriendo con cierta ironía: “Sería porque algo te compensaba el peligro ¿No?”.

En Chi sao, con el tiempo siempre acaba ocurriendo algo parecido a lo que acabo de contar:

Un día despertamos y nuestro Chi sao es suave, potente, lleno de energía... Y derrotamos con una facilidad pasmosa, a cualquiera de nuestros compañeros (No a todo el mundo le ocurre esto, pero sí a los que entrenamos diligentemente muchas horas). Pero a veces en un día, otras en una semana, otras en un mes... siempre acaba desapareciendo esa sensación y, nos acabamos volviendo otra vez pesados y descoordinados. ¿Por qué ocurre esto? Pues simplemente porque fue nuestro instinto el que nos guió. No podemos recordar qué hacía que fuésemos tan buenos de repente y, sin certezas, aparece la duda y con la duda, la descoordinación. Más adelante si no desfallecemos y, el sentimiento de culpa que imprimen las dudas no nos destroza, poco a poco volveremos a hacer cosas casi tan buenas, como en ese momento de inspiración y, al final, cuando por fin entendamos los conceptos, seremos capaces de reproducir esa estupenda fluidez a conciencia. La diferencia entre la primera vez que conseguimos fluir guiados por el instinto, y la segunda, guiados por la comprensión de los conceptos, es esa que el instinto no deja una “imagen” que podamos reproducir y seguir, la conciencia si. Por eso cuando hacemos algo por instinto nos da tanto miedo. Porque no sabemos si la próxima vez que aparezca un problema parecido podremos reaccionar igual.

Entender como sacarle información a nuestro instinto es vital para mejorar y, sobre todo para quitarle el poder a los críticos destructivos y a los tramposos:

Entender que un crítico no es más que alguien que no consiguió lo que quería y que intenta reforzar su autoestima maltrecha, haciendo añicos el ego de los demás, es el primer paso. El segundo: convertir las acciones instintivas que nos llevaron al éxito en un momento dado, en “imágenes” reales que podamos reproducir a voluntad.

J. R. Moreno.

martes, 7 de junio de 2011

COMO VALORAR ACTITUDES.

   Cada vez que echamos un vistazo a alguien que acaba de hacer algo que nos desagrada nos ocurre lo mismo: "Estamos valorando racionalmente una actitud". El resultado suele ser que cuando tomamos una decisión al respecto lo hacemos entonces de forma emocional. Justo al revés de como debería ser.


Cuando por el contrario somos capaces de valorar la motivación de los actos del otro como algo emocional; las decisiones que tomamos al respecto suelen ser más racionales y, por lo tanto mucho más acertadas.

La forma más común de rebatir lo que acabo de decir es, que si por ejemplo: El comportamiento anárquico y dañino de alguien es el problema, tanto si buscamos en él, motivaciones emocionales como racionales, el resultado será el mismo; "debemos alejarnos de esa persona tanto como podamos". Y sí, el resultado desde un punto de vista racional viene a ser el mismo, pero no lo es desde un punto de vista emocional. Ya que cuando tomamos el camino correcto, nos vemos libres de la mayor parte de la carga de emociones negativas que cuando lo hacemos incorrectamente.

Valorar, qué quiere y por qué, una persona en particular es el gran error de los listillos. Deberíamos preguntarnos siempre por el estado emocional en que se encuentra. Esa información es siempre mucho más importante, ya que una persona inestable emocionalmente suele cambiar de objetivos con la velocidad del rayo. Sin embargo, una vez que hemos valorado a alguien emocionalmente podemos tomar una decisión al respecto mucho más acertada.

La seguridad que suelen mostrar ciertos deportistas, vendedores, políticos etc, suele tener más que ver con su estado emocional que con el plan que se hayan trazado. Contrariamente a lo que piensa mucha gente, el mantenerse firme en una empresa, no habla de estabilidad emocional, sino más bien de miedo a que el reconocer errores les convierta en personas más débiles, lo que a la postre les convierte también en personas des las que deberíamos alejarnos.

La actitud adecuada tanto para nosotros como para los que nos rodean, debería ser firmeza, sí, pero, una firmeza que no nos impida aceptar que podemos perder, aun cuando lo estemos haciendo todo bien y, que podemos ganar aunque nuestro momento de forma o nuestra estrategia no sean los mejores.

Un referente máximo de lo que acabo de decir seria la actitud del gran Rafael Nadal en la pista: Durante el partido, todos tienen buenos y malos momentos, pero Rafa es sin duda el que mejor se recupera, quizá porque su estado de forma, incluso su motivación, pueden variar, pero nunca lo hace su actitud, firme, con las revoluciones justas, lo que no le hace cambiar de estrategia a la primera, cuando algo le sale mal (como hacen otros muchos), y que tampoco le impide hacerlo, cuando ve que es la mejor solución para intentar ganar.

A veces no se trata de ganar, sino de convivir, pero en ambos casos conocer el estado emocional del otro es sumamente importante para no caer en el error de ser demasiado brusco, o demasiado blando según los casos.

No es fácil, o mejor dicho, si es fácil, pero necesita un tiempo de entrenamiento más o menos largo, él poder valorar las acciones de los demás de esta manera, sinembargo, las ventajas que nos supone tanto en la convivencia normal, como en la práctica de deportes o artes marciales, son realmente muchas.

J. R. Moreno.

viernes, 13 de mayo de 2011

UN NUEVO ESTILO.

                                     詠春

He de reconocer que a veces soy un tanto irreverente. Pero cuando me preguntaron que si había inventado un nuevo estilo de Wing Chun, no pude evitar la carcajada. "¿Ah, pero va en serio?" Pregunté cuando me di cuenta de que solamente yo me reía.

He de aclarar que me he ido alejando progresivamente de muchos de los ejerccicios "coreográficos" de la "rama" Wing Tsun*, que fue con la que yo empezé, aunque sigo utilizando algunos como base de mis explicaciones. La razón de esto no es que quisiera inventar nada nuevo. Se que muchas excisiones de la rama Wing Tsun* de Leung Ting, siguen utilizando los mismos ejercicios con pequeñas variaciones, en la mayoria de los casos, obedeciendo estas, únicamente a una razón de diferenciación comercial. En mi caso había estado en contacto, a pesar del sectarismo que quería impedirme que lo hiciese, con varias escuelas de la rama Ving Tsun* de Wong Shun Leung (cada una de ellas con diferencias importantes de la otra) y de la rama Wing Chun* de Yip chun. El resultado no es una mezcla de nada. Ni un estilo nuevo ni mucho menos. Lo único que hice armado de piqueta, pala y pincel, como un arqueólogo (metaforicamente hablando por supuesto) fue investigar cada uno de los ejercicios tradicionales, comparandolos siempre con los de las demás escuelas.

Hay bajo mi punto de vista tres razones importantes por los que un mismo ejerccio puede variar, uno es la soberbia que hace cambiar las cosas solo por sentirse diferente y original justificando los cambios con las más absurdas ideas, la segunda como he dicho antes por pura diferenciación comercial y, la tercera, el que se ha llegado a tal grado de maestria que se ha adaptado el estilo a las carcteristicas fisicas y psiquicas de quien lo practica.

En el primer caso es un problema, ya que se puede estar perdiendo lo verdaderamente efectivo; en el segundo, si los cambios no son muy acusados, a penas tiene importancia; y en el tercero sólo las personas que tengan las mismas cualidades fisicas y psiquicas se beneficianran del cambio.

Es el tercer caso el que me hizo actuar como lo hago. No he colecionado una serie de ejercicios de aqui y de allá, simplemente me dediqué a analizar las caracteristicas de un maestro en particular y de cómo realizaba los ejercicios respecto a los demás. El resultado es que dependiendo de las caracteristicas del alumno, enseño el ejercicio de una forma u otra, apoyandome en decisiones que ya tomaron en su dia grandes maestros.

Sí es cierto, que me he apoyado en los conocimientos sobre psicología y educación que tienen ciertos amigos y familiares para elaborar un metodo de enseñanza que permiritera asimilar a mis alumnos los conceptos de forma más rápida y efectiva. PERO DESDE LUEGO ESO NO ES INVENTAR UN ESTILO NUEVO. ¿Un nuevo estilo de enseñar Wing chun? Bueno, eso si que podría ser...

J. R. Moreno.

* Wing Tsun, Ving Tsun, Wing Chun, etc, son la transliteración según las diferentes escuelas de los mismos ideogramas en chino: 詠春

jueves, 28 de abril de 2011

Conceptos

Estaba hablando con un gran amigo sobre el progreso de mis alumnos, y el por qué estaban aprendiendo entre tres y cuatro veces más rápido de lo que lo hacíamos por ejemplo en la asociacion mundial de Wing Chun a la que yo pertenecía. En principio me dijo que era normal, dado el tipo de enseñanza personalizada que yo estaba dando. Pero cuando le aclaré que yo aprendí tambien de forma personalizada y que tambien hoy dia los alumnos de otras asociaciones mundiales aprenden mucho más despacio, incluido los que se dejan el dinero constantemente en clases privadas, cambió su discurso: "¿Enseñas tú igual que ellos?"
La verdad es que no. Aún utilizo algunos de los ejercicios que aprendí en un principio, pero huyo literalmente de todo tipo de coreografia. Sigo mucho más escrupolosamente los conceptos y las formas y, de una manera muy parecida a lo que hoy los modernos pedagogos, psicologos y docentes llaman "coaching" también hago un seguimiento según las necesidades y caracteristicas del alumno facilitándole que en última instancia aprenda de si mismo.
No voy a repetir aquí los conceptos básicos del Wing Chun. Ya los ha repetido hasta la saciedad demasiada gente que no tenía ni idea de lo que estaba diciendo y, algunos que sí lo saben, por desgracia desconocen cómo aplicarlo. En esos casos los conceptos resultan tan absurdos como el que alguien te explique perfectamente como és el mecanismo de una cerradura y que sin embargo no sepa como abrir la puerta.
Todos los conceptos deben ser sencillos y fáciles de aplicar. Sin embargo antes de que eso suceda han de ser asimilados por nuestro cuerpo. Y es vital para que esto suceda, que el profesor pueda explicar qué músculos y tendones son utilizados y de que forma. Es imprescindible repetir una y otra vez los ejercicios, pero sin comprender esto ultimo, un trabajo de meses puede alargarse años para obtener el mismo resultado.
Finalmente aplicar los conceptos no es una cuestión de: "qué" sino de "como". Sin eso solo se depende de una coreografía más o menos predeterminada que és como yo aprendí en un principio. O peor aún; una serie de ejeccicios sin ninguna vision realmente marcial.
J. R. Moreno.

martes, 8 de marzo de 2011

La estética del wing chun.

Un joven practicante de Wing Tsun me comentaba no hace mucho, lo frustrante que resultaba para el, ver en acción a un gran maestro. Y en ese sentido me hablaba mal de todos, tanto de los de su rama como de los de muchas otras: < < ¡Es que parecen estar cazando moscas! > > Justificaba.

Es cierto que los movimientos de los grandes maestros, no resultan para nada atractivos estéticamente hablando. Pero es que la verdad... les importa un pimiento la estética. Para un buen entendido en Wing Chun, la eficacia, es la mejor estética. No importa si tu posicion parece estar en desequilibrio, si no lo está. No importa que tus golpes parezcan ineficaces, si realmente funcionan. La verdad es que para los que sabemos lo que tenemos entre manos... lo realmente feo es ese movimiento que se tensa al final acabando en una posición firme, con todo el cuerpo rigido como un palo. Quizá esa forma de hacer las cosas se inventó para que en ese momento alguien pueda hacer una foto sin que resulte borrosa. Porque daño... solo puede conseguir hacérselo a si mismo. No es de estrañar que en sus clases, el calentamiento ocupe más de un tercio. Tienes que calentar bien los musculos para que puedan llegar a soportar semejante cantidad de bruscas contracciones sin llegar a lesionarte. Y el caso es... que la mayoria de las veces ni siquiera así consiguen evitar tan desagradable situación.

Algunos de estos supuestos maestros se forran literalmente con la venta de sus caros DVDs mientras cientos de personas sufren de tirones dia sí y día también.

Pero volvamos a los grandes maestros de verdad... en especial a uno de los más denostados por el motivo que comento aquí: La falta absoluta de estética.

Está practicando CHI SAO con su alumno más avanzado. Que; dicho sea de paso estéticamente al menos, es infinitamente mejor que él. Este trata de golpear al gran maestro pero por supuesto no lo consigue. El joven practicante que me acompaña me hace saber que su alumno no le golpea por respeto. Porque el maestro siempre llega tarde a interceptar los golpes. Yo miro al chico con cara de incredulidad y este por supuesto se sorprende: < < ¿Qué? Está claro que no le golpea porque no quiere. En todos los golpes se para a dos palmos de distancia para darle tiempo a parar. ¡Si está muy claro! > > En ese momento le invio a levantarse y nos colocamos más o menos en la misma posición en la que estaban ellos y, le invito a golpearme. Por supuesto él no se queda a dos palmos por precaución. Yo le intercepto cuando sólo le queda uno para llegar a mi rostro. Sólo tengo que dar un minimísimo tirón después del contacto para dejarle en desequilibrio, instantes después tengo sus dos manos atrapadas con mi izquierda y, sin ninguna oposición y con algo de guasa por mi parte, simulo atacar sus ojos con las llemas de mis dedos índice y corazón.

En Wing Chun, no se bloquea ni se para hacia los lados, se intercepta. Te pueden interceptar a tres palmos de tu objetivo. Pero cuanto más te acercas a este, más probabilidades de perder el equilibrio. Esa es la trampa malevola del gran maestro. Que sonrie cuando su alumno no se arriesga y se queda a dos palmos del golpe.

La estética del WING CHUN está en sus conceptos y tácticas. No en poses absurdas para fotos y videos. La belleza del WING CHUN es parecida a la del ajedrez cuando practicamos CHI SAO. Y en el combate también es algo parecido. La diferencia es que todo termina en unos pocos movimientos...

J. R. Moreno.

miércoles, 26 de enero de 2011

LA CORRECTA POSICIÓN DEL CODO


LA CORRECTA POSICIÓN DEL CODO

Se ha hablado mucho sobre este aspecto del Wing Chun. Pero… ¿Realmente todo el mundo sabe lo que está diciendo?

La triste realidad es que no. Muchos de mis instructores hablaban sin parar de eso. Pero lo cierto es que desconocían el verdadero significado. Mi primer maestro serio de Wing Chun, al parecer si que lo conocía, porque de hecho su posición era correcta. Pero jamás me explicó con detalle lo que era exactamente. Algunos de mis instructores de aquella época, confundían el hecho de que sus golpes entraran en la guardia de cualquiera, con su correcta posición del codo. Pero la realidad es que lo hacían porque habían desarrollado una buena sensibilidad y efecto muelle producto del CHI SAO, no por lo que ellos creían. Me fue necesario esperar muchos años y encontrarme con la gente adecuada para descubrir esa verdad.

A veces se me saltan las lágrimas de la risa, cuando veo algún video (de esos que se venden a más de treinta euros), protagonizados por supuestos maestros, incluso chinos, que alardean de que su poder al golpear es fruto de su correcta posición del codo. ALGUNOS DE ELLOS INCLUSO TIENEN UN GRAN EXITO COMERCIAL. Otros hasta se permiten explicar la correcta posición de los codos en CHI SAO y consiguen hacerme reír todavía más.

En el famoso ejercicio CHI SAO los codos nuuuunca pueden estar en la posición correcta!!!!! En este famoso ejercicio, los codos están; por decirlo de algún modo en desequilibrio. Lo que se busca en CHI SAO es volver el codo a su posición correcta una y otra vez, pero nuestro compañero nos lo impide, al tiempo que nosotros hacemos lo propio.

Con el CHI SAO se consigue cierta sensibilidad respecto a los vectores de fuerza que nos mueven y un precioso e indispensable efecto muelle. Es por ello que aunque no tengamos ni pajolera idea de cual es la correcta posición del codo, podemos hacer que funcione. Y también es por eso que, muchos expertos en CHI SAO luego no saben pelear cuando no existe contacto previo, o cuando el adversario lo rehuye constantemente.

JEET KUNE DO Fue el nombre que Bruce Lee puso a su estilo de lucha. Pero el concepto JEET KUNE DO no es algo inventado por él. Es algo propio del Wing Chun que aprendió del gran maestro IP MAN. Contrariamente a lo que mucha gente cree el Wing Chun no se basa en defender con una mano y atacar al mismo tiempo con la otra, no es así, esa es la segunda opción, JEET KUNE es la primera opcion: UN ATAQUE QUE INTERCEPTA AL MISMO TIEMPO. Pero para que eso se produzca… necesitamos que nuestra posición del codo sea la correcta. A los que consiguen que sus golpes entren sin pasar por esa posición primero… ¡Enhorabuena! Tienen un buen CHI SAO. Pero han perdido un tiempo muy valioso y,perder tiempo es perder velocidad. Hay que recordar que una tortuga puede tardar menos en recorrer un metro, que una liebre cien.

J. R. Moreno.                 www.unionrmwingchun.com